¿Recordaré 2010?

Es un tema recurrente en las últimas conversaciones del año. A mi alrededor me encuentro con gente que tuvo un hijo o se casó; los hay que cambiaron de trabajo, lo consiguieron o lo perdieron; también, lamentablemente, algunos lo recordarán porque algún familiar falleció o enfermó; incluso hay quien tomó decisiones arriesgadas que es posible que condicionen mucho sus próximos años.

Además de lo personal, en el mundo pasaron mil cosas: todo lo de Haití (terremoto, huracán y cólera), el rescate de los mineros chilenos, las filtraciones de WikiLeaks, el Mundial de fútbol…

Sin embargo, en mi caso, hay poco que recordar. Fue un año más, tanto en lo personal como en lo laboral (en este aspecto tengo que excluir el lanzamiento de la web de El tiempo de RTVE). Tal vez esté mal acostumbrado de años anteriores (en 2008 nació mi hijo y en 2009 cambié de trabajo), pero este año me pareció completamente soso.

Espero con tan pocas ganas las campanadas de este año que comparto plenamente lo que decía José da Cunha en Facebook:

merda p’a 2011. que passe depressa e sem a gente dar conta. venha mas é um 2012 como deve ser!

¿Propósitos para 2011? Ninguno, gracias. Sólo espero los prósitos DE 2011.

ACTUALIZACIÓN: Acabo de ver una actualización del estado de FB de David Bellas que me hace pensar que tal vez (y sólo tal vez) todo lo escrito anteriormente haya sido fruto de un ataque de pesimismo:

Que máis se pode pedir para despedir o ano, estou con Noiña e teño saúde!!!!!! FELIZ ANO A TOD@S!!!!

El café como unidad monetaria

Hace un tiempo hablaba sobre el campo de fútbol como estándar de superficie y terminaba la entrada diciendo “como en el resto del periodismo estemos así de precisos, vamos listos”.

Pues bien, parece que así estamos. Ayer, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, decía que “la subida de la luz de enero es poco más que el precio de un café” y hoy El Mundo se descuelga con el siguiente titular en su portada de la edición digital: “El Gobierno sube el salario mínimo cuatro cafés“. Sea lo que sea eso en euros. Entiendo (quiero entender) que el diario de Pedro J. lo hace a modo irónico, pero ya no podemos estar seguros de nada en estos tiempos que corren.

¿Qué será lo próximo? ¿Sustituirán los portazos a los decibelios? ¿Los parpadeos a los segundos? ¿Los tres en un burro a las dioptrías? Bárbaro, afirmo.

Clásicos modernizados y modernos clásicos

A través de @Irreductible llego a “Impresionante versión de Bohemian Rapsody para 4 violines” publicado en Sorprendible. Y es cierto, es impresionante: el mismo violinista, Joe Edmonds, graba la canción de Queen “partiéndola” en cuatro trozos para montarla. Quita el habla. (No pongo aquí el vídeo porque me parece feo robar una entrada completa).

Esta me recordó a un clásico de Youtube en el que JerryC adapta el clásico Canon en re mayor de Johann Pachelbel con una guitarra eléctrica y una base rítmica. Suena mucho más moderno (lógico) y excitante. Por si alguien no lo vio o no lo recuerda, os dejo el vídeo a continuación:

Y, como una cosa lleva a la otra, otro clásico de Youtube. También está relacionado con el Canon versionado por JerryC, aunque en clave de humor, protagonizado por Rob Paravonian. Que lo disfruten con salud:

De CNN+ a GH24

Anoche se consumó el cambio: CNN+ dejó de emitir y en su lugar comenzó el canal 24 horas de Gran Hermano.

La despedida del canal de información que comenzó PRISA hace once años fue ciertamente emotiva (a mí me afecta especialmente porque conozco a gente que trabajaba allí) y la transición a GH24 fue horrible. Después de un vídeo en el que van apareciendo las caras más populares y las absolutamente desconocidas del canal, se pasa a una cortinilla y, antes de que el espectador pueda llegar a asimilarlo, entra la emisión de GH24. Sin un segundo de negro. Sin ningún tipo de transición. Un corte y para adelante.

De todas formas, y con todo lo malo que esto supone para la televisión en España, espero que Álvaro Onieva, de ¡Vaya tele!, tenga razón y el canal GH24 sólo sea algo temporal y un “apaño”, tal y como dice en su entrada “¿Qué sentido tiene un canal 24h de ‘Gran Hermano’?“.

PD: Me encanta la frase del presentador: “Probablemente, todos pagamos ahora los errores de otros”

PD2: Hoy hay tres entradas, pero no será frecuente. Es posible que pase varios días sin publicar nada.

Campaña de Spainair para Nochebuena

Veo en Calvo con barba un post sobre una acción de Shackleton para Spainair titulado “El corazoncito de Spainair“. En el artículo, el autor (Lucas) razona la conveniencia de que las empresas se planteen hacer campañas de este estilo, aunque, insiste,  ”acciones buenas, bien pensadas y mejor ejectuadas, como ésta, [···] y no payasadas ni cutrerío digitalizado…”.

A continuación dejo el vídeo que abre la anotación de Calvo con barba para que juzguéis vosotros mismos.

Técnicas para hacer fotos en la calle fácilmente

A través de un RT de @Fotomaf llego a un interesante artículo de Bruno Abarca en FB titulado “El recurso fácil en foto callejera“. Tiene, como él mismo dice, “mucho de crítico y de autocrítico” y, con un estilo ameno que roza lo humorístico en algunos casos, desglosa las diez técnicas más típicas empleadas cuando hacemos fotografías en la calle.

Las técnicas citadas son (los enlaces, donde los haya, apuntan a fotos hechas así):

  1. El teleobjetivo.
  2. El angular enorme.
  3. El póster grande.
  4. Gente caminando.
  5. El indigente, o el artista callejero.
  6. La figurita chiquitaja en el enorme escenario.
  7. La falsa escena callejera.
  8. La foto que te ha salido inclinada o desenfocada o movida o sobreexpuesta porque disparaste al tuntún, y que como luego te gusta, te autoconvences de que querías que fuese así.
  9. Los abuelillos.
  10. La gente de espaldas.

No entro en los detalles de cada una porque creo que merece la pena leer la entrada original.

Kalashnikov

Un amigo mío, militar él, estuvo en Bosnia en 1992. Tuvo que decomisar cientos de armas y, claro, entre ellas, los inefables AK-47.

Kalashnikov AK47

Un día le pregunté si los había probado. “Sí, claro”, me dijo. La siguiente pregunta era obligada: si eran tan buenos como se decía. “No, son mejores”. Y puedo jurar que se le iluminaron los ojos al recordarlo.

Esta entrada viene a raíz del artículo Kalashnikov, de Guerra Eterna.

La red social de los mapas

Periódicamente nos encontramos con mapas sobre las redes sociales, la música heavy o cualquier otra cosa, pero nunca vemos una red social de mapas. Incluso puede sonarnos como si fuese el mundo al revés. Pues bien, aquí tenemos ikiMap para cubrir el vacío.

Como se puede ver a simple vista, aprovecha toda la potencia de Google Maps y permite búsqueda por términos, navegación por etiquetas, la personalización de la vista de los mapas, compartirlos en otras redes sociales, comentarlos y, por supuesto, subir nuestros propios mapas. También es cierto que, para algunas acciones, hay que estar registrado.

Tengo pendiente una prueba a fondo, pero tiene una pinta magnífica. Como ejemplo, os dejo este de los monumentos de Santiago de Compostela:

Visto en A nosa terra, a donde llegué desde el Twitter 2.0 editora.