Hace unos meses publiqué una historia sobre Cunqueiro, Falange, Ortigueira y la memoria histórica. Por si no la recordáis o simplemente no queréis leerla (aunque creo que es recomendable) os la explico brevemente.

Al finalizar un acto para conmemorar el centenario del nacimiento de Álvaro Cunqueiro, en el que se había hablado de su afiliación a Falange en Ortigueira, intervino Feliciano Crespo, hijo, para hacer una loa de su padre, a la sazón, jefe comarcal de Falange en la villa coruñesa. 

Al poco tiempo, Crespiño, publicó un artículo en La voz de Ortigueira al que Carlos López-Keller trató de responder en dos ocasiones sin que la directora del semanario, María del Carmen Fojo, atendiese a su petición.

Ahora, unos meses más tarde, Feliciano Crespo vuelve a publicar en LVO (supuestamente «semanario defensor de los intereses generales de Ortigueira y su comarca», como reza su lema) atacando a Laureano Álvarez, abuelo de Carlos y tío abuelo mío.

Cabecera de La voz de OrtigueiraComo sabemos que la carta que Carlos envía a la dirección de La voz de Ortigueira no saldrá publicada, la publico aquí:

A/A María del Carmen Fojo Bouza
Directora de ‘La Voz de Ortigueira’.

Querida directora,

Me comenta una voz amiga que has vuelto a publicar más artículos a Feliciano Crespo. Me dicen igualmente que Feliciano ha osado hablar de mi abuelo Laureano, denigrándolo y recordando su pasado falangista. ¿Cómo te has atrevido?

Bien puedo imaginar que semejante artículo, que muestra a la perfección la catadura moral de su autor, es un ataque contra mí, que osé ¡intentar! rebatir un doloroso artículo de este personaje [publicado en el verano, a cuenta de un ‘faladoiro’ dedicado a Cunqueiro]; en aquel artículo Feliciano defendía la memoria de su padre, fundador y jefe comarcal de la Falange, y persona que tuvo aterrorizada a la comarca durante la Guerra Civil. Intenté publicar un artículo en réplica, pero recordarás que no me dejaste, y ahora este hombre, digno hijo de su padre, me agrede en la persona de mi abuelo. Es ley de vida: cuando a la víctima no le dejan defenderse, el agresor golpea nuevamente; por suerte para mí, he de congratularme, ahora no nos agrede como lo habría hecho su padre en sus buenos tiempos, pero no negaré que me duele, sobre todo por el daño que causa a mi madre. Por lo visto, no se puede hablar de la Guerra Civil, a no ser que seas del bando vencedor.

La actitud de Feliciano me parece mezquina pero comprensible; coherente en una persona dominada por un espíritu como el suyo, recibido en herencia [triste herdanza foi, por certo]. Pero no esperaba esto de ti; ni mucho menos. Cuando murió Laureano, hace ya veinte años, tu padre David dedicó un ejemplar entero de LVO a su memoria, de la cruz a la firma, únicamente por el cariño y respeto que se profesaban. Ese amor sigue vivo en algún sitio, estoy convencido, pero en este mundo lo doy por desaparecido. Qué se le va a hacer.

En cualquier caso, la sagacidad de tu colaborador ha sacado a la luz, ¡cómo si fuera una cosa ignorada! las condiciones leoninas que su padre falangista impuso a Laureano, militante galleguista, para no matarlo; las condiciones que le impuso para dejarle vivir y permitirle que pudiera seguir manteniendo con su sueldo de maestro a su madre viuda: hacerse un carnet de la Falange e ir voluntario a la Guerra, inútil como era por miope. En cualquier caso, la Falange terminó por quitarle a Laureano el título de maestro. ¿Y ahora pretende, el hijo del verdugo, denigrar a mi abuelo a cuenta de aquel carnet que le obligó a hacer? ¡Qué desvergüenza la de él! ¡Qué desvergüenza la tuya!

Algo parecido a Laureano, según creo, fue lo que pasó a tu padre y a tu tío Jesús, por lo que francamente me sorprende todavía más tu actitud. Leo a Xosé Manuel Suárez: “Jesús Fojo pai non deixará de ter problemas unha vez estale o alzamento nacional. Dado o seu anticlericalismo declarado será obxecto das denuncias que daquela se formularan… Sentiu, naqueles días de xullo temibles do 36, que os seus fillos debían presentarse voluntarios naquel exército que se alzará con cega violencia contra da República que sempre defendera desde o seu cargo público e desde o seu semanario ‘La Voz de Ortigueira’. Desde maneira, obedecendo ó seu pai, Jesús e David poñen a forza da súa xuventude de menos de vinte anos ó servicio dos sublevados… Jesús, o fillo do ex alcalde republicano, que non podía mencionar á Falange diante do seu pai, morre ós 28 anos, na posguerra, por mor das consecuencias das numerosas feridas que recibiu en España e en Rusia”. ¿Has olvidado la historia? ¿Cómo puedes ahora dejar que este hombre publique, en esta misma cabecera honrada por el apellido de tu padre, que quienes fueron al frente marcharon por convicción y amor al Movimiento, o que aquellos hombres tuvieron un pasado “colaboracionista”? ¿Estás de acuerdo? ¡Cómo crujirían de dolor las cuadernas de la vieja imprenta si hubieran de imprimir semejantes necedades! Pero las cosas ya no son lo que eran. Siento auténtico sonrojo, te lo confieso, de que mi madre siga siendo suscriptora tuya; si me hace caso, se dará de baja.

Como no me publicarás esta carta, ni tal pienso por asomo, de la misma forma que te negaste a publicarme las anteriores, la mandaré a algunos amigos y conocidos, con el ruego a estos que la repliquen, ya que no puedo enviársela a mi abuelo en desagravio. Más allá de esto, no lamento en demasía que el artículo de este hombrecillo se quede ahí, sin réplica, porque francamente denigra a quien lo escribe y a quien lo publica; demuestra que la presencia de la represión pervive hoy en día, y que los que vierten infamias sobre los vencidos siguen airosos y envalentonados. Pero esa misma demostración, la actualidad de esta conducta ominosa, nos humaniza al mismo tiempo a aquellas víctimas y nos hace comprensible su comportamiento, cuando el padre de tu amigo y otros como ellos impusieron en Galicia el reino del terror.

Carlos López-Keller Álvarez

El artículo al que hace referencia Carlos es Donde hay papeles calan barbas en el que, aunque lamentablemente falte la primera parte, podemos leer el ataque a Laureano y, otra vez, una defensa (con aroma a justificación) de la tarea de Feliciano Crespo, padre.

Laureano Álvarez MartínezPero la semblanza de Crespiño es incompleta y sesgada. Laureano Álvarez fue galeguista, maestro (aunque tras la Guerra Civil se le impidió el ejercicio de la docencia, pese a haberse afiliado a Falange y haber sido forzado a ir al frente), crítico de arte en La voz de Galicia, miembro de la Real Academia Galega, numerario de la Real Academia Galega de Belas Artes (aunque la muerte le llegó antes de poder tomar posesión de su cátedra) y colaborador de programas de radio desde los que siempre trató de fomentar el uso del gallego.

Como se puede extraer de este breve esbozo de su persona, por más que Crespiño quiera reprocharle su pasado falangista, parece que podremos encontrar a pocas personas que encajen menos en el perfil de Falange que Laureano. Y, puestos a reprochar pasados, la historia dice que la familia Crespo tiene bastante más que callar que la Álvarez.

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4 comentarios

  1. nun dexa de ser una pena, manolo, que’l nome de cunqueiro se vea enturbiáu pola vindicación deshonesta del fíu d’un criminal fascista…a mi préstame esa descripción que fexo d’él otru compañeru de files de la Falanxe: uniforme impecable, apariencia de gran caballeru de la guerra y por toa arma, en bolsu de la pechera, una plua estilográfica…esa fue la única arma que tocaron les manes de don álvaro: ¿a quién-y puede importar hoi que firmare un sonetu nuna corona lírica a José Antonio de Rivera o a Franco, l’home que cola so obra poética, narrativa, dramática, miscelánea foi quien asegurar polo menos otres mil primaveres a la llingua gallega?
    unha aperta, manolo.

    1. É unha pena, si, que sempre haxa alguén coma o citado disposto a acusar a xente para lava-la imaxen doutras persoas, que ofenden a memoria de moitos cunha memoria selectiva. Non discuto que o falanxista aquél teña feito boas cousas (hasta o peores da historia fixeron algunha, ata o máis parvo acerta aínda que só sexa por error), pero fixo malas abondo e o mellor que podería facer o seu fillo é calar e non botar merda por riba doutros que tiveron que plegarse a unha situación por salvar algo máis que o traballo.

      Grazas polo comentario, Pablo.

  2. E non é tamén unha pena que despois de tanto tempo, nós, que nin vivimos nin fomos sometidos á Guerra, que dela coñecemos o que nosos avós contaron, tratemos de seguir co empeño de pór unha etiquete ás persoas? Nin dun nin doutro, é que acaso Cunqueiro está aquí para se defender? Entón, que sentido ten tratar de mancilla-lo seu nome, e o de outros, para defende-lo que cremos é a nosa honra? Foron tempos difíciles, tempos nos que dicir unha cousa implicaba estar vivo ou morto, ou mesmo o que era peor, que os estivesen os teus seres queridos. Non vai sendo hora de que comprendamos que a xente que viviu iso tivo moito máis en xogo que o que agora nós entendemos coma facha ou «roxo»?

    E desculpa que empregue este medio, Manuel, pero é que non sei como máis pórme en contacto contigo… Gostaríame moitísimo invitarche a xantar ou cear un día no CMU Chaminade (Madrid), nunha pequena tertulia-debate. Tratei de escribirche ó teu correo, pero devólveme as mensaxes… Por favor, ponte en contacto comigo (pezdegoma@gmail.com) aínda que sexa para dicir que non, pero pénsao, que nos encantaría poder gozar da túa compaña.

    Un saúdo!

    1. Ola, Blanca

      Non pretendo xulgar a Cunqueiro. Eu non son quen para facelo: nin teño a valía, nin a cultura, nin as vivencias de don Álvaro.

      Sei que moita xente tivo que afiliarse á Falange (e supoño que tamén a sindicatos e partidos de esquerdas) para poder salvar a vida, pero aquí non se pretende criticar a esa xente. Xa bastante tiveron que pasar.

      O problema que se trata nestas liñas e nas da outra entrada é que o fillo dun xefe comarcal da Falange aproveitou un faladoiro sobre Cunqueiro para facer un panexírico do seu pai. Un pai que estivo implicado na toma de Cariño e en varias represalias contra masóns.

      En canto ao xantar-tertulia, encantaríame se fose eu a quen buscas. O Manuel Rivas escritor podes atopalo en http://manuelrivas.blogaliza.org/

      Unha aperta

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