Nueva Orleans es una ciudad inabarcable por poliédrica: española, francesa, americana y africana; negra, mulata, mestiza y criolla; esclava y libre; que rinde un cierto culto a la muerte y sin embargo, o precisamente por ello, festiva. Y aquí es donde nace el jazz. Una música llena de vida, nacida del optimismo que surge de lo más oscuro de la esclavitud, combinado con la multiculturalidad africana y la tradición musical occidental. 

En cierto modo, el jazz es como la jambalaya. Como este plato típico de Luisiana, es una mezcla muy especiada de ingredientes que, en principio, poco o nada tienen que ver entre sí, extraño en un primer momento y, en ocasiones, próximo a la estridencia. Pero el jazz creció, maduró, se expandió y se mezcló con muchas otras corrientes musicales para seguir creciendo, madurando y expandiéndose.

Y, aquí es a donde quería llegar, todo esto se recoge en Magic King Stomp, el nuevo EP de Satellite, una banda de jazz tradicional afincada en Madrid que nos lleva de viaje desde los barrios de Nueva Orleans de principios del siglo XX hasta las grandes salas de conciertos de Nueva York con una breve escala en Chicago.

Magic King Stomp, de Satellite

Es la descripción del disco dicen que

‘Magic King Stomp’ es la celebración del jazz, la vuelta al bullicio de las calles de Nueva Orleans, un viaje al pasado, pero no para recrearlo tal cuál era, sino más bien para recordarlo y actualizarlo: captar su espíritu, ahondar en su esencia y homenajearlo desde el presente, con respeto y admiración.

Y es tan así que la primera canción, la que da título al disco, es un retorno a los orígenes, a las fiestas en la calle, a las bandas de amigos que tocaban en las esquinas de Bourbon Street sin más reglas que las que la música y el ritmo iban imponiendo sobre la marcha.

A medida que avanza el disco, el sonido se va refinando (permítanme esta expresión), con una percusión y unos metales más limpios, y adquiriendo tonos más propios de las big bands, como las que acompañaron a Louis Armstrong durante gran parte de su carrera (especialmente durante los años 30 y 40), aunque siempre hay un banjo que recuerda la vieja ciudad de los Borbones.

Satellite se atreve con el God bless the child de Billie Holiday. Un chelo (Pablo Sánchez), la cálida voz de Sarita Brown y poco más, porque ¿quién necesita más?

También se cuela una balada en la que el banjo de Manu Grooveman envuelve, más que acompaña, a Brown. Aunque no seas de canciones «blandas», Starlight te gustará. Prometido. Y para los que se pregunten qué pinta un banjo en una balada, le recomiendo que la escuche y verá como todo tiene explicación.

Un disco altamente recomendable. Aunque, por poner una pega, demasiado corto.

Puedes comprar Magic King Stomp por cinco euros (más la voluntad) en Bandcamp. Permite escucharlo antes de comprarlo, pero os aseguro que no os arrepentiréis si lo compráis sin escucharlo (como hice yo).

Canciones de Magic King Stomp:

  1. The Trip (Intro) 01:07
  2. Magic King Stomp 04:57
  3. It’s better to give than to receive 03:12
  4. I wanna 02:58
  5. God bless the child 03:45
  6. Starlight 03:11
  7. There isn’t anymore (Finale) 00:47

Miembros de Satellite:

  • José Luis Calandria, “Tristón”: batería
  • Joshua Díaz: saxo alto, clarinete
  • Javi Ramírez: trombón
  • Pablo Sánchez: chelo
  • Lorenzo Matellán: piano
  • Marisa Simon-Moore: voz en ‘I wanna’
  • Manu Grooveman: banjo, guitarra, bajo y voz en ‘Magic King stomp’
  • Sarita Brown: voz principal

Únete a la conversación

2 comentarios

  1. Leyendo esto da la sensación de que llevas haciendo ‘jambalayas’ toda la vida… 😉 Maravillosa, documentada, inspirada y honesta… Muchas gracias por estas palabras y por todo el apoyo. Son un estímulo para seguir adelante. Suena a tópico, pero no lo es…

    Un abrazo!!!!

Dejar un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.