Cada vez que sale un terminal de Apple, sea un iPhone o un iPad, las operadoras tradicionales (Movistar, Vodafone y Orange) sacan ofertas para portabilidades, nuevas altas y puntos. De entrada, parecen buenas, sobre todo cuando las comparamos con los precios de los teléfonos libres. El iPhone 4S de 16 GB cuesta en la tienda de Apple 599 euros; el de 32, 699; y el de 64, 799. Y eso es mucho dinero.
Ahora bien, las ofertas de las operadoras llevan asociadas unas permanencias larguísimas (de 18 a 24 meses), un consumo mínimo y, en muchos casos, la obligatoriedad de mantener el mismo contrato durante un periodo de tiempo determinado. Algo que acaba suponiendo un gasto extra a lo largo del tiempo que hay que estar con ellos. Seguir leyendo







